Los VA y los vatios son dos valores, y el menor es el de verdad
Los mejores sistemas de alimentación ininterrumpida de 2026
Un UPS lleva un ordenador o un armario de red a través de un corte lo bastante largo como para guardar el trabajo y apagar con orden, y la primera confusión que hay que despejar es su doble valor. Los voltamperios describen la potencia aparente y los vatios la potencia activa; la relación entre ambos es el factor de potencia, y un equipo vendido como de 1.500 VA puede estar declarado para 900 W. La cifra en vatios es aquella dentro de la cual tiene que caber una carga. La topología viene después: un equipo en espera deja pasar la red y conmuta a batería cuando falla, uno interactivo corrige además una tensión que cae sin tocar la batería, y uno en línea hace pasar todo por el inversor de forma permanente — más silencioso con la red, más caliente y más caro. La forma de onda en batería cuenta porque una onda modificada y una fuente de ordenador con corrección activa del factor de potencia no siempre se llevan bien. La autonomía se publica a una carga declarada y cae deprisa por encima de ella. Después las partes prácticas: cuántas tomas están respaldadas por batería frente a las que solo llevan protección contra sobretensiones, si el programa puede desencadenar un apagado ordenado, y — lo que decide la vida del equipo — si la batería puede cambiarse y cuánto cuesta el recambio. Comparamos VA, potencias declaradas, topología, forma de onda, tiempo de conmutación, autonomía, tomas de salida, software y reemplazabilidad de la batería.